44 toneladas por 30 monedas de plata

¿En cuánto valoran su trabajo los transportistas? La presión que recibe el sector para aumentar cuatro toneladas más de carga es cada día mayor. Los negociadores, tanto transportistas como cargadores, podrían estar escenificando una farsa que, si después de todo los primeros acaban por aceptar, no nos convencerán las condiciones que nos quieran anunciar por muy edulcoradas que nos las planteen. Y llegado el hipotético día si firman serán recompensados con 30 monedas de plata, en agradecimiento por haber traicionado al sector.

44 toneladas por 30 monedas de plata

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 14 de ABRIL 2018

Faltan conductores, este es el problema que señalan todos los operadores logísticos y empresarios del sector de mercancías por carretera. La solución por ellos propuesta es buscar nuevas incorporaciones desconocedoras de la realidad de la profesión, motivándolas con formación, con cursos subvencionados por la Administración, como parte de otra pata del negocio. Sin querer reconocer que la manera óptima de conseguir conductores es, en el caso de los asalariados mejorando sus convenios, su seguridad y salud, su estabilidad laboral y sus nóminas. Y en el caso de los autónomos mejorando los precios, pagando en tiempo y forma, rebajando impuestos, siguiendo a pies juntillas la Coordinación de Actividades Empresariales y facilitándoles áreas de descanso seguras y gratuitas. En ambas figuras laborales se podría objetar que faltan más reivindicaciones, pero estas propuestas recogen las más esenciales y serían punto de partida para estimular el acceso a la profesión y el aumento del rendimiento del conductor. Obviamente se trata de trabajar en una profesión con un trato digno, algo que se viene reclamando desde hace tiempo pero que cada vez parece más lejano. Sin embargo, ¿estarían dispuestos los representantes de los transportistas a movilizarse para conseguirlo? Lo que está claro es que los cargadores y el gobierno de turno que les apoya no lo aceptarían, ni a las buenas ni a las malas. Por eso hay que tomar conciencia del problema y enfrentarse de una vez por todas a él o los días del sector del transporte están contados.

El precio del transporte, la paradoja de perder dinero todos los días

Nos damos un paseo por la web del Ministerio de Fomento para fijarnos en el “observatorio de costes del transporte de mercancías” https://bit.ly/2JK5uLp (enlace a la documentación en pdf, libre de virus). Y qué nos encontramos, pues que el coste por kilómetro de un vehículo de carga, en general, ha evolucionado de 1,1445 € / km en carga (a fecha de 31 de enero de 2016) a 1,2514 € / km en carga (a fecha de 31 de enero de 2018). Vaya, alguno que no conozca los datos se echará las manos a la cabeza y dirá “¿dónde pagan eso?”. En la mayoría de portes, al menos los nacionales, se suele cobrar entre 0,60 y 0,70 € / km. Pues bien, si se trabaja por debajo de costes… ¿dónde está el negocio?

Porque ¿cómo se cuantifica el valor de nuestro trabajo? y lo que es más importante ¿quién lo cuantifica? Habida cuenta de que el colectivo de transportistas no es lo suficientemente competente para limitar el precio del porte con un mínimo superior a los costes, que se ve incapaz de fijar una tarifa rentable, alguien debería poner freno a este descalabro. Y no es cuestión de buscar culpables en este artículo, sino de motivar al sector a buscar la recuperación del mismo como negocio. Y que no nos vengan con la milonga de que pueden ser sancionados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, ni ese organismo ni nadie puede impedir que el empresario resuelva aumentar sus tarifas, solo intervendrá si hay un acuerdo tácito. Pero, señores, ese acuerdo es no es el camino, otras son las fórmulas ya que es de locos salir a trabajar para volver a tu casa todos los días con pérdidas.

Reducir costes de lo que se viene regalando y cobrar el porte por lo que realmente vale

Y no es tan difícil como parece, se puede comenzar sumándose a gestos para evitar gastos innecesarios: plantarse ante la carga y descarga de los conductores. Decir no significa en todos los casos aumentar en eficacia, en ahorro de costes y tiempo, en evitar problemas con las posibles roturas y, sobre todo, fundamentalmente en seguridad vial y salud laboral. Cobrar en tiempo y forma, nada de pagarés ni de plazos estratosféricos, se deben denunciar los abusos. Cobrar siempre las paralizaciones, basta ya de regalar tiempo. El tiempo es dinero. Evitar trabajar con un tender, que no hace otra cosa que tirar los precios por los suelos. Enfrentarse a las Administraciones para defender al sector ante las constantes penalizaciones que sufre, tales como el desvío obligatorio a autopistas de peaje, los aumentos incontrolados del coste de los carburantes, el acoso sancionador por parte de tráfico, el cobro del céntimo sanitario, los costes añadidos de hospedajes por insuficiencia de áreas de servicio gratuitas vigiladas, la falta de inversiones en infraestructuras viarias que provocan daños al vehículo y en ocasiones son el origen de accidentes, etc. Todos esos gastos repercuten en los beneficios, eso lo sabe hasta un niño pequeño.

Por lo tanto ¿para qué sumar otro gasto con el aumento de cuatro toneladas más de carga? Porque no nos engañemos, no veríamos ningún beneficio de tomar ese camino, todo lo contrario ¿No es suficiente ya con el daño de haber admitido la deslocalización de las empresas, la competencia desleal, la rumanización de los camioneros? No busquemos el beneficio empresarial a base de exprimir al conductor, de obligarle a realizar tareas que no le competen, de buscar fórmulas para aumentar el número de horas conducción. No señores, la solución no se haya en la presión y explotación de los conductores, se encuentra en la mejora de condiciones laborales y en el pago justo por el trabajo realizado. Ni más ni menos.

¿Aceptarán los representantes del sector las 30 monedas de plata?

No deberían, aunque flota en el ambiente una extraña sensación motivada por algunas declaraciones de sus máximos representantes. Lo más propio es que se zanjase la cuestión de las 44 toneladas de una vez por todas con un no rotundo del Comité Nacional del Transporte por Carretera. Y que no quedase ahí, sino que sirviese como punto de partida para realizar cuantas gestiones fuesen necesarias para reducir costes como los mencionados, so pena de que los representados, los transportistas, lamentasen tener al frente del sector a estómagos agradecidos causantes de una división por la que nunca encontrarán su espacio de poder de negociación, tanto para sus derechos como para que el transporte sea realmente un negocio rentable.

Micro de Transporte News Radio

 

Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
www.transportenewsradio.com

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Camioneros y salud laboral, un tema que a Fomento no parece importar

Multitud de horas de conducción, la mayor parte del tiempo en condiciones muy duras. La presión del mercado, el dumping social, la carencia de inspecciones, la falta de apoyo efectivo por las organizaciones empresariales del sector y un largo etcétera hacen que el acceso a la profesión de transportista sea un objetivo laboral poco deseable.

Camioneros y Salud

Un oficio nada atractivo

El trabajo ya en sí es duro, muchas horas de conducción manteniendo una misma postura y la atención constante en la carretera. Rodar por carreteras de toda Europa en condiciones climatológicas adversas y por vías en muchas ocasiones en mal estado. El temor permanente a los agentes de tráfico relacionado con la conducción, estado del vehículo, de la mercancía. Los turnos horarios, no siempre se puede comer o dormir a la misma hora. La vigilancia del camión y la mercancía, que en muchos casos obliga a pernoctar en la cabina, en condiciones de temperatura y confort mínimas, aparcados en polígonos industriales vacíos, al borde de las carreteras o en áreas de descanso poco vigiladas. La disponibilidad permanente a la que se ven sometidos por parte de los jefes de tráfico y controladores telemáticos. Alteraciones del sueño, enfermedades que puedan arrastrar, fatiga, falta de descansos, exceso de contenido de trabajo, de ritmo elevado de trabajo llevan a que este colectivo, el del transporte de mercancías por carretera, sea el que mayor mortandad registre. Para colmo no se pueden jubilar a los 60 años, como en otros sectores en los que se registran menos riesgos laborales. Y qué decir de la Coordinación de Actividades Empresariales, quién la obedece, quién la sigue. Si tan solo se cumpliera y se vigilase con rigor muchos problemas se habrían resuelto ya.

Los operadores logísticos, la gran distribución, las empresas de transporte y los cargadores en general ven con preocupación la falta de conductores, sobre todo en fechas previas a las fiestas navideñas, donde el volumen de mercancía a transportar aumenta considerablemente. Pero ¿hacen algo por mejorar las condiciones de los chóferes asalariados y camioneros autónomos? Pues, si reflexionamos un poco veremos que sí: contratar a destajo personal como falso autónomo. Es este, el sector del transporte, el que registra mayor número de trabajadores en condición de falsos autónomos. Y si es posible derivar parte de la mercancía que debe transportarse en camión a las furgonetas, ya que estas carecen de tacógrafo.

Accidente laboral vs. accidente de circulación

Para las autoridades es molesto tener que reconocer un aumento de siniestralidad en los indicadores estadísticos de accidentes laborales. Ya sabemos que de un tiempo a esta parte las empresas han relajado la vigilancia en la prevención de riesgos laborales, las inversiones en salud laboral han descendido alarmantemente. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social se ve desbordada y falta de medios suficientes. Además, el temor a la pérdida del puesto de trabajo y el acoso a los delegados sindicales han reducido las bajas por enfermedad común y denuncias ante la Inspección. Sin embargo, aumentaron los registros de accidentes laborales de forma preocupante. Por lo tanto, con estos datos sobre la mesa, las autoridades no quieren ni oír hablar de incluir en los datos estadísticos aquellos accidentes en misión que sufren los transportistas. Recordad, cuando el Gobierno presente estadísticas de accidentes laborales estas no incluirán los accidentes que sufren los transportistas en carretera, este tema solo parece que competa a la Dirección General de Tráfico.

Aumento de peso y volumen

Esto nos lleva a pensar en las excelentes relaciones entre el Ministerio de Fomento y los cargadores, con el beneplácito de las grandes empresas de transporte y distribución. No parece que sea suficiente de que hayan entrado en escena los megatrucks (conjuntos de vehículos de hasta 25,25 metros de longitud y 60 toneladas de masa máxima autorizada) sino que, además, parece inminente el aumento de altura y peso con 4 toneladas más, hasta alcanzar las 44 toneladas. Paradójicamente, a la fecha de redacción de este artículo, si en un control de inspección por carretera se superan las 40 toneladas actuales se puede sancionar a empresa y conductor por, entre otros, motivos de seguridad vial. Parece ser que, si se aceptan definitivamente esas 4 toneladas más, con los mismos vehículos, ya no será motivo de riesgo. Poderoso caballero es don dinero.

Carga y descarga

Nuestro medio lleva ya largo tiempo enfrentado con este tema, nuestras campañas nos avalan. No se debe obligar a cargar y descargar a ningún conductor, aunque exista esa trampa en la normativa del “bajo pacto en contrario”. Al transportista se le acumula fatiga extra que no tiene relación con su verdadero oficio, que no es otro que el de conducir.

En conversación informal con Emilio Sidera, subdirector general de Ordenación y Normativa de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento, saqué este tema a relucir y su respuesta me dio mucho que pensar. Se trata no solo de modificar las normas y leyes (contrato de transporte, LOTT y ROTT), ya que con otros temas se hizo y no dio resultado (como con el precio mínimo del transporte). Su enfoque me llevó a ver que este es un tema que se ha de llevar a la propia Ley de Prevención de Riesgos Laborales que sí tendría un efecto disuasorio real. Pero, en estas, me pregunto yo ¿si se sabe… por qué no se ha hecho ya? La respuesta es clara, no interesa y mucho menos a los cargadores que tendrían que multiplicar el personal de planta, mozos especializados, con el costo económico que para los resultados de cuentas de la gran distribución traería aparejado.

Política de Fomento

Así que, después de reflexionar mucho, estas y otras perversas condiciones en las que se encuentra sumido el desfavorecido camionero, solo se vislumbra un interés y un propósito, el del que lo respalda y se beneficia. Fomento mantiene una alianza a ultranza con los cargadores y estos solo miran por sus intereses económicos, sin importarles lo más mínimo la moral ni a quiénes perjudica.

Las asociaciones de transportistas están ahí, arropadas en su Comité Nacional del Transporte por Carretera, en sus reuniones, en sus congresos, a su aire. Y no acuso a las pequeñas que, aunque estén incluidas en ese CNTC, también pelean por los derechos de los transportistas, cada una a su manera. Me fijo en aquellas que deberían tener más determinación y oponerse a esta farsa en la que se ha convertido el transporte español. Aquellas que son sumisas con la gran distribución y la maquiavélica política del Ministerio de Fomento.

¿Solución? Claro que la hay, nos la da las urnas cada cuatro años, tanto para la elección de Gobierno como para la elección de representación en el transporte. Pero este sector es el que es, se queja… pero les sigue el juego a los de siempre.

Micro de Transporte News Radio

 

Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
www.transportenewsradio.com