Por qué se moviliza el Transporte por Carretera

Aunque la pregunta debería ser realmente ¿Por qué ha esperado tanto el transporte para movilizarse? Lo extraño, visto desde fuera, es que se haya tocado fondo para reaccionar. Tantos y tantos abusos cometidos sobre el colectivo de transportistas autónomos, inmovilistas como ellos solos, no han hecho mella en su actitud sumisa y, sin embargo, la chispa ha prendido justamente ahora. Pero ¿por qué ahora?

movilización del transporte de mercancías por carretera

Han caído miles de empresas, la mayoría pymes y autónomos, aunque las grandes empresas del sector del transporte de mercancías por carretera son aún más poderosas y potentes, con mayores beneficios que hace unos años. La competencia desleal, la deslocalización de empresas, las mezquinas maniobras empresariales en las subastas de portes y especialmente de retornos, ciertamente han dañado mucho a los pequeños autónomos. Pero lo que más ha afectado a este colectivo han sido las decisiones tomadas desde el Ministerio de Fomento, los cambios de normativas que beneficiaban a las grandes empresas y a los cargadores, particularmente a estos últimos. Decisiones ideadas para “desatomizar” al sector, constituido básicamente por un importante y numeroso volumen de pequeños autónomos, pilar de la estabilidad del mercado y no como nos han querido vender que era todo lo contrario.

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 7 de octubre 2018 

La crisis de las clásicas organizaciones

Sin embargo, un gran número de pymes y autónomos estaban organizados en asociaciones, algunas de las cuales disfrutan de representación en el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC). Y es precisamente desde ahí donde se cocina el futuro de los profesionales del sector. Tantos años viendo perder su poder adquisitivo, perdiendo sus derechos, sintiéndose cada vez más vilipendiados, más denigrados, han bastado para que se despierte en ellos un sentimiento de rebeldía que parecía muerto desde aquellas fechas de revueltas de los transportistas, allá por el año 2008.

Las pequeñas asociaciones, la mayor parte de las cuales están integradas en federaciones o confederaciones, han dado la espalda a la sombra que se suponía que les cobijaba y han decidido tomar un camino diferente. Tras años en los que han dejado el gobierno y las decisiones en manos de las organizaciones del CTNC han comprendido, a base de muchos palos, que de seguir así acabarían desapareciendo del mercado.

Todos somos conocedores de las declaraciones de los principales gerentes de las grandes organizaciones del sector del transporte de mercancías por carretera, lamentos y rabietas por la baja asistencia a sus congresos, asambleas, reuniones, incluso a sus convocatorias a paros patronales (ver lo acontecido en enero de este mismo año en Guipúzcoa). Se quejan de que sus asociados no participan, que dejan las decisiones al azar y al control o descontrol de las juntas directivas de las federaciones/confederaciones. Incluso su altanería no les deja ver más allá de sus narices y son capaces de sacar pecho para enfrentarse con el Gobierno bajo la amenaza de un paro patronal por motivos que deberían haberlos empujado a algo así hace ya muchos años y que ahora ya han perdido credibilidad, respeto y apoyos. Otra oportunidad para asistir a un símil de lo sucedido con los peajes de Guipúzcoa, donde no paró ni el Tato. Además, el cambio de Gobierno les ha empujado a amenazar a este último, que no cuenta con las simpatías de la gran patronal del sector, acostumbrados a obtener todo tipo de prevengas de los aparatos de un Ministerio de Fomento en manos de neoliberales y conservadores.

Y entonces dijeron ¡BASTA!

Con ese caldo de cultivo, las pequeñas agrupaciones profesionales de transportistas se han alzado, han negociado por su cuenta e incluso se han unido entre ellas sorprendentemente ya que militan en “bandos distintos y con intereses supuestamente opuestos”. Véase el caso de la asociación barcelonesa Sintraport/Contraport (que está integrada en Fetransa) y la federación tarraconense de transportistas FEAT (que está integrada en Cetm), ambas con representación en el CNTC. Si conocéis la política interna de dicho comité y sus vaivenes comprenderéis la lejanía de objetivos entre Fetransa y Cetm. Y junto con Sintraport, Cotraport y Feat se unen Asotrans de Lleida y Asetrans de Girona a una movilización con una marcha lenta de camiones el próximo día 11 de octubre a las 17 horas, tras la prohibición de que los camiones circulen por determinados tramos de la N-340 y N-240, con la obligación de desviarse a las autopistas de peaje AP-7 y AP-2. Sabemos, a fecha de hoy, que hay pendientes asambleas dentro de otras asociaciones para secundar esta movilización y que tras las mismas se unirán muchos más profesionales.

Lo mejor de todo es poder comprobar que han los profesionales del sector han despertado y viendo que no se podía contar con los “de siempre” han decidido UNIRSE y reforzar esa actitud de lucha que puede servir para futuros acuerdos entre las asociaciones que se movilicen.

Me digo a mí mismo que, ante lo inesperado de esta situación, todavía hay esperanza. Los pequeños juntos, unidos, no serán tan pequeños. Quizás rompan las ataduras con las clásicas organizaciones que antaño les prometieron defenderles y se tomen en serio otras alternativas organizativas, para que nunca más caminen solos. Como el universal himno del Liverpool “You’ll Never Walk Alone”. Mis más fervientes deseos de que todo esto no quede sólo en un encuentro más entre profesionales, que se planteen que han venido haciendo hasta la fecha y busquen un nuevo rumbo para sus asociados y, por ende, para todo el sector del transporte de mercancías por carretera.

Micro de Transporte News Radio

 

Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
www.transportenewsradio.com

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Fomento como eje de compás de los conflictos en el transporte y más

Corría el año 1917 en Rusia, tras la abdicación del Zar durante la revolución de febrero, se formó un Gobierno provisional que consistió en una coalición entre políticos liberales y socialistas moderados, que trataron infructuosamente de resolver los graves problemas a los que se enfrentaba el país, a lo que se sumó la tensión con los nacionalistas ucranianos. Se llevó a cabo una amplia labor de reforma política, pero que no resolvió los problemas más importantes para la población.

El verano trajo la radicalización de la situación en Rusia: mientras la derecha tendía a buscar una figura autoritaria que impusiese orden, acabase con la crisis y retomase la guerra con vigor, la izquierda reclamaba cada vez con mayor insistencia la aplicación de profundas reformas políticas sociales y económicas. La falta de resultados de las acciones del Gobierno y el fracaso del intento de golpe de Estado de la derecha, debilitaron a ambos y reforzaron la posición de la izquierda, favorable a la toma del poder por los sóviets.

A mediados del otoño, la situación de crisis y la debilidad del Gobierno llevaron a los bolcheviques a tomar el poder a través de los sóviets. La Revolución de Octubre puso fin al periodo del Gobierno provisional y dio paso a uno nuevo bolchevique, el Sovnarkom o Sóviet de Comisarios del Pueblo, cuyo primer presidente fue Vladímir Lenin.

Como si la historia fuese a repetirse, encontramos paralelismos en la actualidad política española. En junio el zar Rajoy tuvo que abdicar tras la moción de censura de los socialistas en “coalición” con grupos políticos de la izquierda y liberales independentistas. Desde entonces “tratan de resolver los graves problemas a los que se enfrenta el país” desde una posición de Gobierno muy inestable. El verano trajo la radicalización de la situación, abriéndose el melón desde el sector del transporte: paro patronal del sector del taxi, huelgas en aerolíneas, huelgas en el sector ferroviario… y amenazas desde la gran patronal del sector de mercancías por carretera para un “comienzo de curso” en septiembre calentito, que se uniría al que prepara el taxi.

Fomento y los conflictos en el transporte

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 12 de agosto 2018

¿Se podría repetir la historia?

El Ministerio de Fomento tiene un papel muy importante en los futuros acontecimientos de este próximo otoño. Debe actuar ya no solo como “eje de compás” queriendo agradar a unos y otros, algo que practica mucho el grupo socialista, sino optar por soluciones que demanda el sector del transporte, tanto de mercancías como de viajeros. Ya ha escuchado lo suficiente para saber que decisiones tomar y no le debe temblar el pulso a la hora de actuar en consecuencia. El camino que lleva, de agradar a un hipotético electorado y mirarse en demasía el ombligo en las encuestas, le puede abocar a una tensión tal que ni el adelanto de las elecciones lo podría a solucionar. Debe ser valiente y afrontar el reto que le exige una sociedad, cuyo pilar laboral ha tocado fondo desde hace tiempo con los gobiernos neoliberales anteriores.

Póngase en marcha aquellas inspecciones de trabajo que le reclaman los sindicatos, faciliten todos los medios a su alcance. Recupérense los derechos laborales perdidos y fíjense horizontes donde no haya cabida para los especuladores. Déjense ya de cobijar los espúreos cálculos económicos de los cargadores y de las empresas de “economías colaborativas”, pónganse al lado de los gremios y asociaciones profesionales y decrétense leyes y normativas que amparen a los transportistas de mercancías y viajeros.

Decisiones cruciales

Escuchen la voz de los más afectados, del transporte de base, y reaccionen a ella cuanto antes o acabarán con un gobierno exiguo que los llevará a esas elecciones adelantadas que tanto temen y que, de seguro, no serán la solución al estallido social que se les viene encima. No servirán tan siquiera de parche, ya que la “revolución de octubre” está a puertas de ser una realidad. Las redes sociales son el altavoz de toda esa sociedad que los Gobiernos anteriores ha querido ahogar, esos “bolcheviques” de ahora que probablemente a ustedes les pueda parecer que no sufren las mismas condiciones de miseria del campesinado ruso de principios del siglo XX, o eso quieren creer. Sin embargo, la desesperación lleva al ser humano a tomar decisiones impensables, independientemente de la visión que le comuniquen “sus expertos”.

El “Sovnarkom” se acerca con las huelgas de septiembre en el sector del transporte y Fomento debe decantarse con claridad y “por escrito” al lado del sector, ser partícipe de sus justas reivindicaciones, olvidar el compás para trazar un futuro de escuadra y cartabón. La cuadratura del círculo está en los derechos de los trabajadores y en la organización empresarial basada en la justicia social.

Micro de Transporte News Radio

 

Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
www.transportenewsradio.com