Por qué se moviliza el Transporte por Carretera

Aunque la pregunta debería ser realmente ¿Por qué ha esperado tanto el transporte para movilizarse? Lo extraño, visto desde fuera, es que se haya tocado fondo para reaccionar. Tantos y tantos abusos cometidos sobre el colectivo de transportistas autónomos, inmovilistas como ellos solos, no han hecho mella en su actitud sumisa y, sin embargo, la chispa ha prendido justamente ahora. Pero ¿por qué ahora?

movilización del transporte de mercancías por carretera

Han caído miles de empresas, la mayoría pymes y autónomos, aunque las grandes empresas del sector del transporte de mercancías por carretera son aún más poderosas y potentes, con mayores beneficios que hace unos años. La competencia desleal, la deslocalización de empresas, las mezquinas maniobras empresariales en las subastas de portes y especialmente de retornos, ciertamente han dañado mucho a los pequeños autónomos. Pero lo que más ha afectado a este colectivo han sido las decisiones tomadas desde el Ministerio de Fomento, los cambios de normativas que beneficiaban a las grandes empresas y a los cargadores, particularmente a estos últimos. Decisiones ideadas para “desatomizar” al sector, constituido básicamente por un importante y numeroso volumen de pequeños autónomos, pilar de la estabilidad del mercado y no como nos han querido vender que era todo lo contrario.

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 7 de octubre 2018 

La crisis de las clásicas organizaciones

Sin embargo, un gran número de pymes y autónomos estaban organizados en asociaciones, algunas de las cuales disfrutan de representación en el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC). Y es precisamente desde ahí donde se cocina el futuro de los profesionales del sector. Tantos años viendo perder su poder adquisitivo, perdiendo sus derechos, sintiéndose cada vez más vilipendiados, más denigrados, han bastado para que se despierte en ellos un sentimiento de rebeldía que parecía muerto desde aquellas fechas de revueltas de los transportistas, allá por el año 2008.

Las pequeñas asociaciones, la mayor parte de las cuales están integradas en federaciones o confederaciones, han dado la espalda a la sombra que se suponía que les cobijaba y han decidido tomar un camino diferente. Tras años en los que han dejado el gobierno y las decisiones en manos de las organizaciones del CTNC han comprendido, a base de muchos palos, que de seguir así acabarían desapareciendo del mercado.

Todos somos conocedores de las declaraciones de los principales gerentes de las grandes organizaciones del sector del transporte de mercancías por carretera, lamentos y rabietas por la baja asistencia a sus congresos, asambleas, reuniones, incluso a sus convocatorias a paros patronales (ver lo acontecido en enero de este mismo año en Guipúzcoa). Se quejan de que sus asociados no participan, que dejan las decisiones al azar y al control o descontrol de las juntas directivas de las federaciones/confederaciones. Incluso su altanería no les deja ver más allá de sus narices y son capaces de sacar pecho para enfrentarse con el Gobierno bajo la amenaza de un paro patronal por motivos que deberían haberlos empujado a algo así hace ya muchos años y que ahora ya han perdido credibilidad, respeto y apoyos. Otra oportunidad para asistir a un símil de lo sucedido con los peajes de Guipúzcoa, donde no paró ni el Tato. Además, el cambio de Gobierno les ha empujado a amenazar a este último, que no cuenta con las simpatías de la gran patronal del sector, acostumbrados a obtener todo tipo de prevengas de los aparatos de un Ministerio de Fomento en manos de neoliberales y conservadores.

Y entonces dijeron ¡BASTA!

Con ese caldo de cultivo, las pequeñas agrupaciones profesionales de transportistas se han alzado, han negociado por su cuenta e incluso se han unido entre ellas sorprendentemente ya que militan en “bandos distintos y con intereses supuestamente opuestos”. Véase el caso de la asociación barcelonesa Sintraport/Contraport (que está integrada en Fetransa) y la federación tarraconense de transportistas FEAT (que está integrada en Cetm), ambas con representación en el CNTC. Si conocéis la política interna de dicho comité y sus vaivenes comprenderéis la lejanía de objetivos entre Fetransa y Cetm. Y junto con Sintraport, Cotraport y Feat se unen Asotrans de Lleida y Asetrans de Girona a una movilización con una marcha lenta de camiones el próximo día 11 de octubre a las 17 horas, tras la prohibición de que los camiones circulen por determinados tramos de la N-340 y N-240, con la obligación de desviarse a las autopistas de peaje AP-7 y AP-2. Sabemos, a fecha de hoy, que hay pendientes asambleas dentro de otras asociaciones para secundar esta movilización y que tras las mismas se unirán muchos más profesionales.

Lo mejor de todo es poder comprobar que han los profesionales del sector han despertado y viendo que no se podía contar con los “de siempre” han decidido UNIRSE y reforzar esa actitud de lucha que puede servir para futuros acuerdos entre las asociaciones que se movilicen.

Me digo a mí mismo que, ante lo inesperado de esta situación, todavía hay esperanza. Los pequeños juntos, unidos, no serán tan pequeños. Quizás rompan las ataduras con las clásicas organizaciones que antaño les prometieron defenderles y se tomen en serio otras alternativas organizativas, para que nunca más caminen solos. Como el universal himno del Liverpool “You’ll Never Walk Alone”. Mis más fervientes deseos de que todo esto no quede sólo en un encuentro más entre profesionales, que se planteen que han venido haciendo hasta la fecha y busquen un nuevo rumbo para sus asociados y, por ende, para todo el sector del transporte de mercancías por carretera.

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Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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¿Beneficios para el transporte? todo para el Estado, pero sin el Estado

El transporte por carretera, tanto de mercancías como de viajeros, ha dejado de ser rentable para los profesionales. Ya sean pymes, autónomos o asalariados lamentan que cada día les cueste más, no ya obtener beneficios, sino subsistir de su trabajo en esa guerra de trincheras que se ha convertido la carretera.

Beneficios para el transporte no para el Estado si

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 30 de septiembre 2018

Fagocitando derechos

Y no solo lo económico nubla el horizonte de los transportistas, también la carencia de condiciones laborales dignas. Los conductores profesionales sufren a diario horas interminables de trabajo en penosas condiciones, con riesgo de su salud, realizando tareas que en muchas ocasiones les son ajenas a su profesión. Deben, también, sortear las presiones recibidas tanto por clientes como, en su caso, por sus patrones, en jornadas de máxima tensión debido a agentes externos a su labor e internos por los paupérrimos recursos que les van quedando y que poco a poco las diferentes legislaciones les van esquilmando.

Si os fijáis bien, especialmente si echáis mano de las hemerotecas, los recortes sufridos en los derechos de los trabajadores han sido cada vez mayores y más cruentos. Sin importarles un ápice quienes cayesen en el mercado, en el sector. Los diferentes regidores de ese ministerio que se hace llamar Fomento, y que de “Transporte” tiene cada vez menos, han machacado una profesión que da de comer en España a millones de familias, tanto las propias de los profesionales de la carretera como las de los proveedores y empresas de servicios que viven de estos y del transporte en general.

Un selecto y exclusivo órgano “de consulta”

Las multinacionales, la gran empresa, los especuladores de turno son los que se han beneficiado de la sombra alargada de ese ministerio. Para ello acotaron su “reserva de caza” legislando para favorecer un órgano de mediación entre transportistas, tanto de viajeros como de mercancías, y los ambiciosos Gobiernos de turno sin escrúpulos. Lo llamaron Comité Nacional del Transporte por Carretera y lo dividieron por secciones para poder estrujar más a los profesionales según el tipo de trabajo que realizasen. Y, por si no fuese suficiente, se hacen acompañar en ese órgano por agentes interesados en la cadena de suministro que no solo viven de los beneficios de sus clientes, sino de los recortes a sus proveedores transportistas, tales como los logísticos y los cargadores. Pero para que todo ello funcionase como una máquina bien engrasada se debía preparar el terreno propicio: las distintas leyes, decretos, directivas y ordenanzas para arrancar la piel de los transportistas a girones.

Un Estado absolutista que mira con desprecio al sector

Los lamentos de los profesionales de la carretera les importan un bledo a los regentes. Total, siempre están dispuestos a soportar lo que les metan, una y otra vez. La Administración gobierna para los Ibex 35 y cia. Un profesional del camión, del autobús, del taxi… una fuente de ingresos para el Estado. Y cuando estos reclaman su amparo y protección los legisladores se reúnen con la gran patronal, cargadores, empresarios de la economía digital y otros especuladores para crear otro decreto, otra ley que impida, incluso, que los transportistas puedan protestar. A continuación, se encierran en una sala con los representantes del CNTC y la firma con los acuerdos es cosa de tiempo. Pero, dónde están los sindicatos de clase y las asociaciones de transportistas sin representatividad cuando esto sucede… pues en sus corralitos, arrinconados por la presión ejercida por una sociedad manipulada al extremo. ¿Alguien alzó la voz ante el “mamoneo” de las tarjetas de transporte?

El estado se nutre tanto de los impuestos a los transportistas como de los empresarios y clientes de estos, sin embargo, exprime a los primeros porque estos no se resisten y los otros ya se organizaron hace tiempo con grandes bufetes de abogados, medios de comunicación que comen de su mano y además ofrecen a los políticos puertas giratorias para cuando ya no estén gobernando. Por lo que todo pasa por un Estado que todo lo acapara pero que no comparte nada con la sociedad ni con sus trabajadores. Un Estado íntegramente absolutista que poco a poco nos deja escenas cotidianas como las vividas en la revolución francesa, que ya sabéis cómo terminó y cuan afilada era su guillotina.

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Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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¿Veremos cambios en el sector del transporte con el nuevo Gobierno?

«Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a sus pastos. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas. Posteriormente otros animales usaron ese mismo sendero. Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa. Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro. Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible. Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección.» Paulo Coelho.

cambios en el sector del transporte

¿Veremos cambios en el sector del transporte con el nuevo Gobierno?

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 3 de JUNIO 2018

Un Ministerio de Fomento que no modifica nunca sus viejas políticas y que es necesario que cambie ya

Durante más de 25 años el señor Emilio Sidera ha estado al frente, o dirigiendo desde diferentes escalafones durante su periplo en este ministerio, todo lo relacionado con la Ordenación y Normativa de Transporte Terrestre. Actualmente es el subdirector de este departamento. No es la primera vez que tenemos al PSOE al frente del Gobierno y por tanto de Fomento. En el tiempo que estuvo al frente el señor Sidera ya tomaba decisiones en su departamento y la cosa no cambió ni cuando estuvieron los populares en el gobierno. Su grado de influencia en los políticos que toman el cargo en este ministerio es abrumadora, tanto es así que los políticos que han sido designados para dirigir Fomento se han limitado a seguir las directrices del señor Sidera.

Entendiendo esto nos parece de lo más natural que no se vayan a producir cambios significativos en los programas del partido anterior. Pero este PSOE entra a gobernar con cierta falta de poder y dependiente de acuerdos con otras formaciones, además no se debe olvidar que el retorno de Pedro Sánchez a la Secretaría General de su partido se lo debe al apoyo de los socialistas del sindicato UGT y que, junto con otras fuerzas, sociales estos también simpatizan con partidos como Unidos Podemos. Quizás el nuevo Gobierno se atreva a perfilar otras políticas de transporte al escuchar no solo la voz de quien siempre ha estado dentro del Ministerio de Fomento, sino de las nuevas corrientes que apuestan más por las mejoras sociales y por los derechos de los profesionales del sector. La elección de un nuevo gabinete de gobierno para este ministerio, que sea conocedor de las necesidades de los transportistas y escuche todas las posiciones de dentro y fuera de este ministerio se hace imprescindible.

¿Seguirá el transporte, ciego, por el camino que ya está trazado?

Las asociaciones mayoritarias del Comité Nacional del Transporte por Carretera, CETM en el departamento de carretera y Confebús en el de viajeros, ya han lanzado sendos comunicados ofreciendo diálogo al nuevo gobierno. También la federación de autónomos del transporte Fenadismer se ha ofrecido a mantener encuentros con este nuevo Gobierno. Sin embargo, como si fuese premonitorio de lo que al poco iba a acontecer, pocos días antes de la moción una representación de UTAPA (asociación sectorial del transporte de mercancías por carretera) y de los sindicatos CC.OO. y UGT se reunieron con el grupo socialista en el Congreso para tratar sobre temas relacionados con las condiciones y derechos de los transportistas. Suponemos que habrán tomado buena nota los señores del PSOE que el diálogo y las decisiones posteriores que afecten al transporte pasan por negociar dentro y fuera del CNTC.

Con lo que se nos viene encima: el nuevo ROTT, los acuerdos en materia de transporte de la Comisión Europea, las dificultades en peajes, aumentos del precio del combustible, presiones de los cargadores para el aumento de la masa máxima autorizada, etc., será mejor salirse del camino trazado y encontrar uno nuevo que no se deje influir por las antiguas y tóxicas políticas de un ministerio y sus eternos portavoces que tanta destrucción ha causado al sector del transporte. Así lo cree el viejo y sabio bosque.

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Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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El Necrotransportemicón o el Libro de los Nombres Muertos

Desde la Noche de los Tiempos los registros akashicos describen la existencia de un manuscrito de origen desconocido, el Necrotransportemicón, el Libro de los Nombres Muertos, de las empresas de transporte desaparecidas, de aquellas que incluso con las cifras de explotación a su favor echaron el cierre. Y no se trata solo de una de esas historias de terror a las que H. P. Lovecraft nos tenía tan acostumbrados, es la cruda realidad. Y mientras se hunden más y más empresas de transporte de mercancías por carretera surge de lo más profundo de América la figura del Guardián del Umbral, el gran Cthulhu que ha despertado de su sueño, el inexorable Amazon. Ante el cual se inclinan todos los seres vivos, los operadores de transporte, los de logística e incluso los propios cargadores.

El Necrotransportemicón el libro de los nombres muertos
✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 29 de ABRIL 2018

Y si al menos el sector se sintiese apoyado y respaldado por normativas y leyes que garantizasen la viabilidad de sus negocios pues podríamos estar pensando que quizás el bien triunfe sobre el mal, sobre la explotación de trabajadores y la aniquilación de profesionales y empresarios transportistas. Pero no es así, Fomento, aquel que debería ser realmente nuestro Ministerio de Transportes, prefiere acercarse al lado oscuro. Y cuidado con las cercanías… ya nos advirtió de ello Friedrich Nietzsche en su obra “Más allá del bien y del mal”: «Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Si fijamente miras a un abismo, el abismo concluirá por mirar dentro de ti». Fomento, a base de dar tanta cancha a los cargadores y debilitar la fuerza de los transportistas, a dejado suelto a un ser despiadado como Amazon, surgido de las mezquindades de la Gran Distribución y de su insaciable apetito económico.

Y eso que lo veíamos venir

Ya son más que conocidos los casos de cese de actividad patronal de grandes y pequeñas empresas del sector que, de forma misteriosa, cerraron sin motivo aparente de quiebra. Entre los más llamativos encontramos los de Transportes Souto, Transportes Buytrago, Transportes Ochoa o Transportes Cobo, todos ellos con actividad de transporte rentable y que de la noche a la mañana entraron en situación de insolvencia. También sabemos de aquellas absorciones de fuertes empresas de transporte por operadores logísticos que, en esa escalera de subcontrataciones, solo tienen en propietad la marca, como diría aquel, no son dueños ni del bolígrafo con el que firman tu despido. Entre las más conocidas Transportes La Guipuzcoana (por DHL), Norbert Dentressangle (por XPO) o Transportes Cualladó (por UPS). De vez en cuando hay que refrescar la memoria para evitar que se repitan tan fúnebres episodios. Pues bien, con todos estos detalles, con la experiencia adquirida por los golpes al sector por esa ansia inversora de los magnates de empresas de capital riesgo, por el devenir de los costes cada día mayores uno pensaría que los profesionales del sector del transporte ya deberían haberse lamido sus heridas y recompuesto su estrategia. Pero no, todo lo contrario, si es que no aprendemos. Con los medios de comunicación especializados camuflando la realidad, las cifras y los hechos, los transportistas no han tomado las oportunas medidas para evitar ser arrastrados por esa corriente tan negativa de los mercados. Sin haberse entendido entre ellos dejan en manos de Gobierno y empresas cliente el valor de su trabajo con leyes laxas, contratos tóxicos y reglamentos infantiles.

El pez grande que se come al chico

A las cifras nos remitimos. Según el Registro General de Empresas de Transporte por Carretera en abril de 2018 hay registradas 164.680 empresas de transporte de mercancías por carretera, cuando en el año 2007 la cifra era de 212.122, es decir, 47.442 empresas echaron el cierre. Solo desde abril de 2018 al mismo mes de 2017 se contabilizaron 3.578 empresas de transporte de mercancías por carretera menos. Podemos pensar que es un efecto de la “crisis” que esas empresas ya no estén entre nosotros porque no fueron eficientes, no se adaptaron, no contemplaron otras fórmulas empresariales. Pero, si te acomodas en ese pensamiento, amigo transportista, será tu suicidio empresarial. Ayer fue Buytrago, hoy Souto, mañana serás tú. El desprecio de Gobierno y gran patronal a las pymes, microempresas y pequeños autónomos, a los profesionales con humildes, aunque honestas, pequeñas empresas de transporte, tratándoles de “frenos a la economía”, de “empresas atomizadas”, “fragmentadas” y otros epítetos por el estilo delata un discurso que busca convencer a la opinión pública de que sobran todos los peces pequeños, que las que deben prevalecer son las grandes empresas con personal flexible y sin derechos que realicen las tareas más ingratas y peor pagadas. Una vuelta de tuerca a la revolución industrial, toda una involución del sistema empresarial y laboral. El insaciable pez grande ya no tiene reparos en mostrarse tal cual es.

Un plan metódicamente calculado para acabar con el transporte como siempre lo hemos conocido

Ya son 200.000 los falsos autónomos contabilizados en este país, de los que la mayoría se encuentran en los sectores de servicios y transporte. Hace bien poco dos de las más importantes asociaciones intersectoriales de autónomos pregonaban comenzar una campaña para denunciar esta situación. Debe ser que hasta la fecha no se conocía la existencia de falsos autónomos ¿Por qué no denunciar antes? Sospechoso. Algún conocido me comentó que a su curso de renovación del CAP acudieron diez alumnos, él era el único con contrato laboral como asalariado en vigor, los otros nueve eran falsos autónomos que trabajaban para diversas cooperativas valencianas. Estadística que nos sonroja como poco. El Gobierno y sus políticas, tales como la reforma laboral, han facilitado ese caldo de cultivo de falsos autónomos. Algunos empresarios vieron en esta figura una nueva forma de aumentar sus ingresos sin importarles lo más mínimo los derechos de sus trabajadores. Pero viendo que no era suficiente deslocalizaron sus empresas, crearon empresas buzón. Otra forma de ganar dinero, no pagar casi impuestos y rumanizar al trabajador. A lo que el Gobierno tampoco puso trabas. Mientras todo esto acontecía ciertos representantes de los transportistas miraban para otro lado.

Cumplido el sueño de cualquier neoliberal sin escrúpulos se siguió la senda del crecimiento empresarial a base de propuestas que mermaban mucho más la competencia con los pequeños autónomos y pymes: el cabotaje es un buen ejemplo, actualmente el plazo es de 7 días, aunque hay asociaciones de transportistas que quieren elevarlo a 10 o, incluso, liberalizarlo. Pero, aún así no era suficiente. La jugada maestra se encontraba en desvincular el transporte español de la Directiva europea de trabajadores desplazados, ya podíamos seguir teniendo en plantilla a los chóferes de países del este sin pagarles los sueldos que deberían cobrar como cualquier trabajador de nuestro país. Ya es conocido por todos que más del 50% de conductores de empresas de transporte españolas tienen trabajadores extranjeros ¿Son quizás mejores, más profesionales? Más bien porque cobran una miseria y trabajan hasta el punto más inhumano.

Desde Europa con amor

Quizás en Europa, en su parlamento, esté la respuesta. La esperanza del sector o de lo que aún queda de él. De allí se dio un buen revolcón a la política de transporte española cuando fue eliminado por el TJUE el requisito de los tres camiones (disponer de una flota mínima inicial de tres vehículos nuevos para poder acceder a la actividad de transportista) que impedía el acceso a la profesión por una cuestión o barrera económica. Todo en provecho del pez grande. Esperemos que suceda lo mismo con la aplicación de la Directiva de trabajadores desplazados, se impida una flexibilización de los tiempos de conducción y descanso y veamos a los conductores como descansan fuera de las cabinas con cierto confort en pro de su seguridad y salud. Esto que debería ser defendido y reivindicado por las asociaciones de transportistas se lo dejamos al criterio de los despachos de Bruselas, no queda otra. Entretanto, vayamos apretando filas contra lo que Amazon dibuja en el horizonte de las empresas de transporte españolas.

Esperemos que la Comunidad Europea nos libre de seguir aumentando la lista de empresas que cierran día a día, que engrosan el Necrotransportemicón, el Libro de las Empresas de Transporte Muertas.

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Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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Transporte unido jamás será vencido

La sensación de los profesionales que recorren las carreteras de Europa es que están solos ante el peligro, que trabajan para quienes cada día le sisan más y todo por un puñado de euros. Que la respuesta se haya en una rebelión a bordo, aunque para ello tengan que caer 300. Alguno sonreirá al descubrir unos cuantos títulos cinematográficos en estas líneas, pero el que se pone al volante día tras día sabe que esa es la película que pasa por su cabeza cuando le dejan un minuto para pensar.

Transporte unido jamás será vencido

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 22 de ABRIL 2018

En este “Diván del Transporte” reflexiono sobre los temas más profundos del colectivo de transportistas y procuro que el mensaje llegue a los mismos, unas veces con más acierto que otras, con la esperanza de que cale y, en ese minuto que pocas veces les queda para pensar, atisben un rayo de esperanza a su situación, mostrándoles la problemática y sus posibles soluciones. Este es el caso del presente artículo en el que intentaré con sencillez mostrar el camino que nos lleve a considerar el título del mismo.

Mismos problemas en el sector como espejo de una sociedad enferma

De igual forma que sucede cuando se tratan temas sociales podemos constatar que las clases alta, media y trabajadora se han distanciado muchísimo entre sí. En el transporte la clase alta (gran empresariado) se ha hecho más fuerte y dominante, y la media (pymes) ya no es ni la sombra de lo que fue, subsiste en el alambre. Los autónomos y asalariados son lentamente sustituidos por personal rumanizado o falsos autónomos. La situación está así propiciada por un Gobierno, cuyo programa envuelto en sombras y sin cuya participación hubiera sido imposible llegar a esta situación, sigue la senda de los regentes más absolutistas de la historia. Y ¿es el sector culpable de ello? En parte sí y en parte no. Recordadlo cuando estemos en periodo electoral y tenedlo en cuenta cuando vuestros representantes tengan que negociar ante ellos, ya no disponen de las mismas herramientas y, por supuesto, del apoyo imprescindible del conjunto de transportistas.

Como no nos gusta la política dejamos nuestro futuro en manos de otros

Perfecto, para qué nos vamos a complicar la vida. Bastante tengo con salir a trabajar, defender mi puesto de trabajo, pasar mil penalidades y al echar números constatar que no llego final de mes. No me puedo permitir el lujo de meterme en follones que igual me cuesta perder mi cliente o mi puesto de trabajo. Eso sí, cuando me pongo a discutir en el bar o en las redes sociales me encanta señalar a los “verdaderos culpables” de mi cada vez más penosa profesión: sindicatos/asociaciones del gremio. Y ya puedo descansar, porque a mi situación laboral le he adjudicado un responsable que, por supuesto, no soy yo.

Eso sí, mañana volveré a la carretera, destrozada por falta de inversión, acosado por miles de radares e inspecciones de transporte, urgido de prisas y ansioso por finalizar mi porte sin incidencias. Me obligarán a cargar y descargar y, cuidado, que la mercancía tenga una correcta estiba que sino me empapelan. Recorreré miles de kilómetros procurando evitar accidentarme, con la angustia de que no se averíe mi camión, de que no me lo roben o incluso de que no pongan mi vida en peligro los asaltantes que pululan por los mismos lugares donde me veo obligado a parar para hacer mis descansos obligatorios. Entretanto iré calculando de memoria si mi cuenta corriente es capaz de hacer frente a los gastos de mi familia y, especialmente, cuándo volveré a estar con ellos.

Vamos, que no me queda tiempo para reflexionar sobre el porqué todo está tan mal, porqué abusan tanto de mí, porqué me faltan el respeto y me tratan como si no fuese un ser humano. Que diferente era hace cosa de veinte años, pensarás, cuando ganaba mucho dinero, me gustaba mi trabajo y era respetado, incluso a veces envidiado. Pero no querremos reconocer que de un tiempo a esta parte todo cambió a peor porque no hemos participado en la política de nuestro sector, ni en la política de nuestro país. No vamos a reconocer que los responsables somos nosotros mismos.

Herramientas del cambio a nuestra disposición

La política es todo, tu mundo está diseñado por la política, te guste o no. Dentro y fuera de tu profesión, desde que te levantas hasta que te acuestas. Porque la política marca tu cuándo, dónde, cómo y por qué de tu vida. Por ello debes despertar de tu asumida ignorancia y enfrentarte a la realidad, de lo contrario esta te arrastrará con total indiferencia y crueldad. Y ninguno de los que comparten tus quejas contigo te salvará, seguirán escondiéndose no sea que les salpique también a ellos.

Aprendamos a no echar balones fuera. Queremos mejorar o quizás no ir a peor pues disponemos de las herramientas necesarias, que no son otras que las mismas que criticamos. Las asociaciones y sindicatos están constituidos de forma que sus afiliados pueden determinar su rumbo, elegir a sus representantes, determinar su política de actuación y acordar sus reivindicaciones. Tu participación, aunque solo sea bajo un prisma egoísta, permitirá la llegada del cambio. Al participar en el mundo asociativo ya no tendrás que flagelarte día a día, tu conciencia estará más tranquila ya que serás conocedor de primera mano de lo que se puede y debe hacer para que llegue el tan esperado cambio. Desde tu organización se trabaja para modificar esas políticas que tanto daño te hacen y lo mejor de todo, hay sindicatos y asociaciones de todos los colores y posiciones, tú eliges. Pagas pólizas de seguro, pagas impuestos a cascoporro y no dedicas unos cuantos euros a tu futuro y al de tus seres queridos, una pequeña cuota de afiliado que te permita unirte a otros que, como tú, luchan para mejorar. Eso debe cambiar y aunque te resistas a reconocerlo sabes que es cierto. Que no te gustan los sindicatos o las asociaciones, trabaja desde dentro de ellas para cambiarlas, en ellas reina la democracia y la participación.

Si los que todos los días rabian contra quienes deben representarles y con sus políticas aceptaran su error, se sumaran a estas organizaciones y trabajaran dentro de ellas el cambio sería posible. Porque la unidad que tanto reclamamos no se encuentra en las voces, con razón o no, de los profesionales uno por uno, como particulares, sin entidad jurídica, sin una representatividad aceptable. La unidad llegará cuando nos quitemos los prejuicios de encima y logremos el músculo asociativo necesario para que nos lleguen a considerar lo que realmente somos, el motor del país, el sector con mayor poder de cambio de todos los que componen la sociedad. Por un transporte unido.

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Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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44 toneladas por 30 monedas de plata

¿En cuánto valoran su trabajo los transportistas? La presión que recibe el sector para aumentar cuatro toneladas más de carga es cada día mayor. Los negociadores, tanto transportistas como cargadores, podrían estar escenificando una farsa que, si después de todo los primeros acaban por aceptar, no nos convencerán las condiciones que nos quieran anunciar por muy edulcoradas que nos las planteen. Y llegado el hipotético día si firman serán recompensados con 30 monedas de plata, en agradecimiento por haber traicionado al sector.

44 toneladas por 30 monedas de plata

✍ Artículo de opinión publicado en la sección “El Diván del Transporte” (reflexiones sobre el sector) de Diario de Transporte 14 de ABRIL 2018

Faltan conductores, este es el problema que señalan todos los operadores logísticos y empresarios del sector de mercancías por carretera. La solución por ellos propuesta es buscar nuevas incorporaciones desconocedoras de la realidad de la profesión, motivándolas con formación, con cursos subvencionados por la Administración, como parte de otra pata del negocio. Sin querer reconocer que la manera óptima de conseguir conductores es, en el caso de los asalariados mejorando sus convenios, su seguridad y salud, su estabilidad laboral y sus nóminas. Y en el caso de los autónomos mejorando los precios, pagando en tiempo y forma, rebajando impuestos, siguiendo a pies juntillas la Coordinación de Actividades Empresariales y facilitándoles áreas de descanso seguras y gratuitas. En ambas figuras laborales se podría objetar que faltan más reivindicaciones, pero estas propuestas recogen las más esenciales y serían punto de partida para estimular el acceso a la profesión y el aumento del rendimiento del conductor. Obviamente se trata de trabajar en una profesión con un trato digno, algo que se viene reclamando desde hace tiempo pero que cada vez parece más lejano. Sin embargo, ¿estarían dispuestos los representantes de los transportistas a movilizarse para conseguirlo? Lo que está claro es que los cargadores y el gobierno de turno que les apoya no lo aceptarían, ni a las buenas ni a las malas. Por eso hay que tomar conciencia del problema y enfrentarse de una vez por todas a él o los días del sector del transporte están contados.

El precio del transporte, la paradoja de perder dinero todos los días

Nos damos un paseo por la web del Ministerio de Fomento para fijarnos en el “observatorio de costes del transporte de mercancías” https://bit.ly/2JK5uLp (enlace a la documentación en pdf, libre de virus). Y qué nos encontramos, pues que el coste por kilómetro de un vehículo de carga, en general, ha evolucionado de 1,1445 € / km en carga (a fecha de 31 de enero de 2016) a 1,2514 € / km en carga (a fecha de 31 de enero de 2018). Vaya, alguno que no conozca los datos se echará las manos a la cabeza y dirá “¿dónde pagan eso?”. En la mayoría de portes, al menos los nacionales, se suele cobrar entre 0,60 y 0,70 € / km. Pues bien, si se trabaja por debajo de costes… ¿dónde está el negocio?

Porque ¿cómo se cuantifica el valor de nuestro trabajo? y lo que es más importante ¿quién lo cuantifica? Habida cuenta de que el colectivo de transportistas no es lo suficientemente competente para limitar el precio del porte con un mínimo superior a los costes, que se ve incapaz de fijar una tarifa rentable, alguien debería poner freno a este descalabro. Y no es cuestión de buscar culpables en este artículo, sino de motivar al sector a buscar la recuperación del mismo como negocio. Y que no nos vengan con la milonga de que pueden ser sancionados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, ni ese organismo ni nadie puede impedir que el empresario resuelva aumentar sus tarifas, solo intervendrá si hay un acuerdo tácito. Pero, señores, ese acuerdo es no es el camino, otras son las fórmulas ya que es de locos salir a trabajar para volver a tu casa todos los días con pérdidas.

Reducir costes de lo que se viene regalando y cobrar el porte por lo que realmente vale

Y no es tan difícil como parece, se puede comenzar sumándose a gestos para evitar gastos innecesarios: plantarse ante la carga y descarga de los conductores. Decir no significa en todos los casos aumentar en eficacia, en ahorro de costes y tiempo, en evitar problemas con las posibles roturas y, sobre todo, fundamentalmente en seguridad vial y salud laboral. Cobrar en tiempo y forma, nada de pagarés ni de plazos estratosféricos, se deben denunciar los abusos. Cobrar siempre las paralizaciones, basta ya de regalar tiempo. El tiempo es dinero. Evitar trabajar con un tender, que no hace otra cosa que tirar los precios por los suelos. Enfrentarse a las Administraciones para defender al sector ante las constantes penalizaciones que sufre, tales como el desvío obligatorio a autopistas de peaje, los aumentos incontrolados del coste de los carburantes, el acoso sancionador por parte de tráfico, el cobro del céntimo sanitario, los costes añadidos de hospedajes por insuficiencia de áreas de servicio gratuitas vigiladas, la falta de inversiones en infraestructuras viarias que provocan daños al vehículo y en ocasiones son el origen de accidentes, etc. Todos esos gastos repercuten en los beneficios, eso lo sabe hasta un niño pequeño.

Por lo tanto ¿para qué sumar otro gasto con el aumento de cuatro toneladas más de carga? Porque no nos engañemos, no veríamos ningún beneficio de tomar ese camino, todo lo contrario ¿No es suficiente ya con el daño de haber admitido la deslocalización de las empresas, la competencia desleal, la rumanización de los camioneros? No busquemos el beneficio empresarial a base de exprimir al conductor, de obligarle a realizar tareas que no le competen, de buscar fórmulas para aumentar el número de horas conducción. No señores, la solución no se haya en la presión y explotación de los conductores, se encuentra en la mejora de condiciones laborales y en el pago justo por el trabajo realizado. Ni más ni menos.

¿Aceptarán los representantes del sector las 30 monedas de plata?

No deberían, aunque flota en el ambiente una extraña sensación motivada por algunas declaraciones de sus máximos representantes. Lo más propio es que se zanjase la cuestión de las 44 toneladas de una vez por todas con un no rotundo del Comité Nacional del Transporte por Carretera. Y que no quedase ahí, sino que sirviese como punto de partida para realizar cuantas gestiones fuesen necesarias para reducir costes como los mencionados, so pena de que los representados, los transportistas, lamentasen tener al frente del sector a estómagos agradecidos causantes de una división por la que nunca encontrarán su espacio de poder de negociación, tanto para sus derechos como para que el transporte sea realmente un negocio rentable.

Micro de Transporte News Radio

 

Xavi Navarro
Director de Transporte News Radio
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